MARCO RASCÓN
Una vida de lucha
MARCO RASCÓN
Una vida de lucha
1988
Televerdad

Luchó durante 30 años, por un gobierno propio para la capital y una Constitución local, para garantizar los derechos y libertades de sus habitantes.

Marco Rascón es hoy candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, es un humanista contemporáneo, transversal y de varios tiempos; un chilango nacido en otro lugar; un capitalino nacido en otra parte y hoy es parte de la sociedad civil movilizada.

Es buen vecino y es parte de muchas de nuestras comunidades, sabe reírse de sí, es un duro autocrítico de él mismo y construye la fuerza de sus proyectos, desde lo colectivo, la diversidad y la gobernanza. Ha servido a muchas causas y no se ha servido de ellas. Con todo derecho y dignidad, ha luchado por la Ciudad de México para hacer la diferencia en el presente y para hacer sustentable el futuro.

Algunos pasos
Algunos pasos
En la lucha social
1967-1983
1985-1987
1989-1999
1967-1983
1985-1987
1989-1999
1967-1983

Participa como activista y representante estudiantil de 1967 a 1971. Posteriormente forma parte de un comando guerrillero urbano, por las que es encarcelado durante tres años. Al salir se incorpora al periodismo político e ingresa al grupo editorial de la revista Punto Crítico dirigida por Adolfo Sánchez y Raúl Álvarez Garín.
En 1977 contribuye a la formación del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR). En 1983 funda diversas organizaciones populares e inquilinarias en el centro de la Ciudad de México.

1985-1987

Posterior al terremoto del 19 de septiembre 1985, participa en la reconstrucción y organización de damnificados. Funda con otros grupos la Coordinadora Única de Damnificados por el Terremoto (CUD).
Funda también en 1987 la Asamblea de Barrios de la Ciudad de México y crea el personaje Superbarrio.

1989-1999

Se incorpora al Frente Democrático Nacional (FDN) con Cuauhtémoc Cárdenas y respalda su candidatura a la presidencia. En el 89 forma parte de la primera dirección del PRD, del cual es fundador. Participa también en la construcción de la Convención del Anáhuac para el Estado 32 y la reforma política de la Ciudad de México.
En 1993 participa en las primeras transmisiones libres de radio, forma las radios Televerdad, Pirata, Radio Vampiro y Radio Interferencia.

En la lucha social

Participa como activista y representante estudiantil de 1967 a 1971. También fue parte de un comando guerrillero urbano. Por esas actividades es encarcelado durante tres años (1972 a 1975) en la penitenciaría de Chihuahua. Al salir se incorpora al periodismo político e ingresa al grupo editorial de la revista Punto Crítico dirigida por Adolfo Sánchez y Raúl Álvarez Garín.
En 1977 contribuye a la formación del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR). En 1983 funda diversas organizaciones populares e inquilinarias en el centro de la Ciudad de México.

Posterior al terremoto del 19 de septiembre 1985, participa en la reconstrucción y organización de damnificados. Funda con otros grupos la Coordinadora Única de Damnificados por el Terremoto (CUD).
Funda también en 1987 la Asamblea de Barrios de la Ciudad de México y crea el personaje Superbarrio.

Se incorpora al Frente Democrático Nacional (FDN) con Cuauhtémoc Cárdenas y respalda su candidatura a la presidencia. En el 89 forma parte de la primera dirección del PRD, del cual es fundador. Participa también en la construcción de la Convención del Anáhuac para el Estado 32 y la reforma política de la Ciudad de México. En este mismo año comienza sus colaboraciones semanales como articulista en el periódico La Jornada hasta 2013.
En 1993 participa en las primeras transmisiones libres de radio, forma las radios Televerdad, Pirata, Radio Vampiro y Radio Interferencia.
En 1994 es Diputado Federal por el PRD en la LVI Legislatura. Presenta su iniciativa de reforma a los medios de comunicación para la concesión de radios comunitarias.
De 1997 a 1999 funge como asesor del Jefe de Gobierno Cuauhtémoc Cárdenas.

Con motivo de los veinte años
SUPERBARRIO
Es precursor en México y el mundo de nuevas formas de participación y acción. Hizo de la parodia, la farsa y el carnaval instrumentos de cuestionamiento al poder. El humor y la ironía fueron armas de gran valor. Su fuerza venía de su capacidad de alianza, de sumar, de crear entusiasmo en la capacidad de autorganizarse, de creer y confiar en cada uno de los participantes y no de la sospecha de que en cada crítica había una traición.
Veinte años no son nada, afirmó Superbarrio. Un día, como llegó, se fue, sin pedir nada a cambio ni definirse como la verdadera izquierda, sabiendo que hay una responsabilidad en cada quien.
Marco Rascón